lunes, 8 de noviembre de 2010

Crónica de la misa loopoética, Macondo Bar, 7 de noviembre de 2010















Un día de septiembre Lola Farigola y Jean Martin du Bruit estaban comiendo alcaparras y tuvieron una visión. Era un momento difícil para Loopoesia y convenía levantar el vuelo. Abrieron el periódico y de repente fijaron sus ojos en una noticia: El Papa Benedicto XVI visitaría Barcelona el 7 de noviembre para convertir en Basílica la Sagrada Familia, que no son los Jackson Five, sino un templo de Antoni Gaudí que lleva más de un siglo en obras, y eso que los romanos construyeron el Coliseo en ocho años. Tras leer la efeméride ambos héroes loopoéticos tuvieron varios espasmos y despertaron arriba de una montaña, descolocados y felices, por lo que decidieron organizar una contramisa como Dios manda. ¡No! El todopoderoso entraba poco en el juego, aunque nadie niega su importancia si se trata de liturgias. La idea era hilvanar una estructura escénica más lograda y hacer crecer el proyecto desde otras premisas para crear un evento único e irrepetible. Para conseguirlo Jordi Corominas i Julián se lo pasó en grande escribiendo un misal dividido en ocho partes que recibían conclusión con ocho poemas que optó por denominar oraciones, pues después de la prédica los versos musicalizados reforzaban el mensaje transmitido. No contentos con eso, los dos loopoetas reclutaron a varios seres del más allá: La monja esquizofrénica Belinda McCormack, la bailarina Benedetta Netzinger y el monaguillo Dj, eficiente al máximo en sus anotaciones melódicas, dispuesto a tope para que el tempo cuadrara con danzas, metralletas y palabras.




Los cinco protagonistas se unieron en varias ocasiones para que todo funcionara a las mil maravillas. El texto se creó en un santiamén, y el trabajo musical costó más, pero atorgó otra dimensión, insólita, fresca y punzante mediante la mezcla de música clásica, pop, melodías étnicas, voces papales, reales y hasta de entrenadores de fútbol que enlazaban las partes con mucha naturalidad y daban pie a introducir nuevas situaciones a la búsqueda de un espectáculo único e irrepetible que celebramos el domingo siete de noviembre de 2010 en el Macondo Bar de Barcelona. Lo que sigue es cómo fueron las cosas en una sala pequeña donde se juntaron entre sesenta y noventa personas unidas por el rechazo al Pontífice y ganas de sacudirse el sopor con una performance que sitúa la idea Loopoética en una esfera impensable hace año y medio. Por una vez dejamos muñecas fascistas, nuestro querido Pony, los íconos y el atrezzo y lo transformamos en un escenario con fotos de Hereu y Ratzinger, banderas catalanas, gatos chinos, una estatua cristiana del chino, un particular cáliz del que nadie sospechó nada hasta que el Papa loopoético se preparó para dar hostias, una cruz con guirnaldas navideñas y la guitarra chiquilicuatrika del gran poder. Asimismo, antes de iniciar la crónica, hay que destacar los atuendos de los participantes. Jean Martin iba con una capa cardenalicia, chilaba tunecina y tiara roja, exuberante entre tanta púrpura. Las bailarinas Lola Farigola y Benetta Netzinger eran monjas y eran porno, con un conjunto negro que resaltaba la belleza de sus formas corporales. Por su parte la monja esquizofrénica Belinda McCormack, brillantemente asesorada por Raquel Delgado, vestía con una incomparable elegancia, al igual que el monaguillo Dj, con su túnica blanca y un inolvidable gorro rojo que tanto recordaba al Vaticano como a la Shangai de cuando China no era la segunda potencia económica del mundo mundial.




La crónica

Una música africana, muy al estilo de las minas del Rey Salomón según Lola Farigola, dio el pistoletazo de salida. Rugían leones y nuestras monjas bailarinas precedieron al Papa paseando por la alfombra roja aguantado unas velas del mismo color. Sonaron campanas distorsionadas, Juan Pablo II quiso decir la suya pero no pudo porque Angelo Sodano se dirigió a toda la audiencia en varios idiomas hasta pronunciar, con el tema de 2001 Una Odisea en el Espacio de fondo, las míticas y rituales palabras: Anuntio Vobis Gaudium magnum: ¡Habemus Papam! Y no, no salió Ratzinger disfrazado en ningún balcón, quien irrumpió fue Jean Martin du Bruit en su papamóvil, una silla de ruedas de la posguerra bien dirigida por nuestra querida monja esquizofrénica. El cambio de la melodía preludiaba la primera de las apoteosis, y tras la endiablada guitarra de George Harrison en el Sgt. Pepper reprise llegó el turno de Bach, algunos acordes del desfile fashion religioso de Roma de Federico Fellini y….¡aleluya! Jean Martin bendecía a los expectantes fieles y atendía su momento para subir al escenario, For me, for me, for meeeeeeeeee y nuevamente aleluya, ya con el Pontífice en el escenario, soltando frases mientras las bailarinas encendían los ánimos con danzas sensuales y veneradoras. Ravel tocó la última parte y la misa pudo empezar. La primera parte era introductoria y mencionaba el tema clave de la liturgia: la comparación de dos instituciones deleznables, el ayuntamiento de Babilonia y el Vaticano, parecidas por su desfachatez y cinismo con el ciudadano y sus súbditos. El misal fue viento en popa, Jean Martin fluía verbalmente al son de la música ( La pasión de San Mateo y Tetris en órgano de iglesia) y sus vocablos dieron paso al primer poema para que el público orara mientras los versos destrozaban la sobrevalorada imagen de Juan Pablo II, al que no quiere todo el mundo, polaco demasiado endiosado entre cámaras y una campaña de promoción del sufrimiento para ablandar los corazones. Cuando retumbó el último verso, banal caricatura del nazareno, un coro hawaiano activó el salero de las bailarinas, y hasta el Papa se animó a seguir el ritmo de Honolulu, Ameeeeeeeeeeeeeeeeen.
Es difícil narrar lo ocurrido, porque mientras escribo se reafirma en mi cabeza la sensación que la misa de ayer fue mágica. En el segundo misal, con Mario Bros pululando entre acordes, la atención se centró en Babilonia y la poca vergüenza para con sus leyes cívicas, que permiten la desnudez y agitan polémicas idiotas de guiris que van sin camiseta. Vender humo es la marca de fábrica del ayuntamiento y para remarcarlo, mientras caía la tiara y la gente reía, la segunda oración fue un poema dedicado a las vírgenes vestales, pues de seguir las cosas así todos quedaremos sepultados bajo tierra por incumplir nuestra propia naturaleza. El Papa tocaba la guitarra, Lola y Benedetta bailaban y la monja esquizofrénica permanecía en un hieratismo muy difícil de conseguir entre tanto movimiento. Jean Martin quiso ser Hendrix, y se le quedó el instrumento en su sombrero pontifical para regocijo del respetable, que volvió a prestar atención con el tercer misal donde se comentaba la destrucción vaticana del paganismo y la avaricia de los de la cruz ocultando grandes obras de arte en sus cuatro lujosas paredes. Mozart violó sus normas aprendiéndose el Miserere, y mientras salían estas palabras de la boca del Papa loopoético su musa Farigola bailaba el Ave María de Schubert con una solvencia que arrancó aplausos y más aplausos. La oración viajó hacia el terreno de la revolución y preparó el campo para otro clímax tras el cuarto misal, donde se mencionaron los mecanismos de poder babilónicos-vaticanos, unos con la sucesión a la japonesa, los otros quedando en la Capilla Sixtina para fumar porros mientras los fieles aguardan la decisión. Si la Maria es de calidad sale humo negro, y cuando los cardenales van ya muy pasados se cansan de la intriga y sacan humo blanco por la chimenea para que un viejo salude a la masa congregada. Dicho esto la cuarta oración fue musicalizada con temazos relativos al dinero, destacando el bajo de money de Pink Floyd mientras la voz grabada de Jordi anunciaba que San Zacarías a granel, San Zacarías a granel vende la gitana con garbo en la plaza olivácea de Gracia. Dominus ora promovías vivis et difuntis gol de españa, ameeeeeeeeeeeeeen y llegó la aceleración.






Ring, Ring. Mi casa, teléfono. Las Walkirias de Wagner desataron la locura y tanto Lola como Benedetta crearon una danza perfecta al son del santoral loopoético….San David Carten, San sexo tántrico, San Santiamén, San José Luis Mula Amigó, San Cubano time, San Ringo Starr, San Peter O’Toole, San Paco Martínez Soria, San Souci, San Juniperio del gran poder, San Alain Delon rey de los Pakis, San Mortimer mirafiori, San Torrebruno, San Bungalow Bill, Santa Gloria Fuertes, Santa Usun Yoon, Santa Nadiuska, Santa Susana Estrada, Santo perro de Batman, San Kevin Costner de Jesús, San Renato Carosone, Santa Sofía Loren, San Pozí, Santa Ava Gardner, San Marcello Mastroianni, San voto en blanco, Santa Lola Farigola Romaní, San Jacques Brel, San Rosendo el rey de la baraja, San Jabier Lasaosa, San Andrés Iniesta, Santa Duquesa de Alba, San Hamid Atif, San Federico Fernández Giordano, Santa Rebeca Yanke, Santa Cristianne Fernández, San Miguel Hernández, San Paul McCartney, San George Harrison, San Chuck Berry, San Damon Albarn, Santa Perpetua de la Moguda, Santa Maria de Palautordera, Sanlucar de Barrameda. Era uno de tantos clímax, pues cuando esta pieza de cinco minutos concluyó las cosas avanzaron hacia lo más erótico. La pausada Belinda McCormack despertó de su letargo y se transformó por arte de birlibirloque en una depredadora sexual de la pradera, atando en el cuello del Papa un collar sadomaso, poniéndolo cachondo con sus movimientos, jugando con la carne del pobre Jean Martin en la silla de ruedas…el loopoeta levantaba los pies y agitaba los brazos de puro placer hasta el punto de descender de su impresionante vehículo, gatear como un niño, dejarse seducir por la monja, fornicar en directo y luego, tan pancho, volver al misal rememorando su visión de Ratzinger por obligación el 26 de mayo de 2005, orar un poema crítico con España, con presencia de Juan Carlos de Bourbon en las voces y del himno del PP en la música, y preparar los bártulos para la séptima parte donde se exponía porque la mejor religión es la loopoética, lo que dio lugar al repartimiento de hostias, que no eran mamporros, sino gominolas en un cáliz que en realidad era un orinal en forma de elefante naranja.








Todos los fieles recibieron la comunión entendiendo que Loopoesia es amor. Fraggel Rock, Barrio sesámo y Albert Pla amenizaban el ritual y ya nos preparábamos para los últimos compases. Lola Farigola, Benedetta Netzinger y Belinda McCormack en plan terrorista islámica avanzaban entre la multitud y Jean Martin hacia recitar el público nuestra oración:





¡Oremus papam!
Loopoesia es amor
El surrealismo exceso de realidad
Las máscaras con peca tienen glamour
y Lola Farigola
Un sacerdote musical
Jean Martin tiene a Carmen
Y con su palabra
Quiere daros revolución
Escuchadlo atentos
Y dejar que vuestros oídos
Se impregnen del sonido, lo nuevo
Entierra convenciones
Y vuela
Para regalaros armonías
Del más allá
Pensando que el futuro
Se vive en presente

Que pese a su carácter tajante no fue el punto y final. Belinda amenazó al público, estupendo en su interacción durante el show, con una metralleta y las dos mágicas bailarinas completaron el espectáculo mientras Jean Martin repetía delirante que Loopoesia es amor. El aplauso final fue renacer y confirmar que la misa Loopoética fue un éxito que siempre recordaremos e impulsa nuestra proyecto hacia dimensiones más grandes y una confianza mucho mayor en lo que hacemos, ayer fue inolvidable y por eso no nos cansamos de dar las gracias a los asistentes y a todos los que nos han apoyado durante la preparación del evento. Gracias. Loopoesia es amor.







Ficha técnica de la misa Loopoética


Poesía y música: Jordi Corominas i Julián
Preparación de los bailes: Laura Fillola y Giuliana Bendezu
Asistente preparatoria de la monja esquizofrénica: Raquel Delgado
Ayudante del monaguillo DJ: Javier Lasaosa
Papa Loopoético: Jean Martin du Bruit
Bailarinas loopoéticas: Lola Farigola y Benedetta Netzinger
Monja esquizofrénica: Belinda McCormack
Monaguillo Dj: un navarro de armas tomar





Loopoesia es amor

sábado, 6 de noviembre de 2010

Domingo 7 de noviembre, 19 horas: Misa loopoética en el Macondo Bar


Hace dos meses decidimos organizar una contramisa que replicara a la de Benedicto XVI. La idea nos motivó por experimentar con el formato y poder ampliar el proyecto loopoético con más performances, coreografías y un texto diferente. El domingo 7 de noviembre Jean Martin du Bruit se convertirá en Papa y se verá acompañado en el escenario por las monjas-bailarinas Lola Farigola y Benedetta Netzinger, la monja esquizofrénica Belinda McCormack y el Monaguillo Dj Jabier Lasaosa, oremos armarios.


Misa Loopoética , domingo 7 de noviembre a las 19 horas

Macondo Bar

c/conca 21

Metro L4 Guinardó, L5 Camp de l'Arpa


Loopoesia es amor

viernes, 29 de octubre de 2010

Los poemas de la misa loopoética del 7 de noviembre en el Macondo bar


Nos vienen preguntando con bastante curiosidad por la misa. En el anterior post desvelamos algunas perlas, pero vimos que no quedó claro el tema de cómo será el show y si los poemas serán los mismos de los jugadores de Ajedrez de Plaza Catalunya. Pues no, todos los poemas del show son inéditos y vendrán tras cada una de las partes del misal. Os desvelamos uno, Porno.






Porno por Jordi Corominas i Julián


Es el amo, en la playa
privada beber los vientos
se reduce a la minucia del voleibol
femenino de cara a la galería.

Una de ellas lo agarra por la cintura,
son como niños en el patio del colegio,
las estilosas actrices porno me sedujeron
por el título de su vídeo, four hotties
And a lucky guy, que se encamina a un salón
del plató y succiona románticamente la lengua de la rubia,
entregada en su felación sin desprenderse
Del sujetador rosa.

Llegan las otras, brazos cruzados,
indignación. Suena Bohemian rhapsody
compulsivamente y en cinco segundos las cuatro
son reinas lamiendo la miel del rico panal
fálico.

For me, for me, fooor meeeee!

En dos subpantallas hay una promoción
de la gratuidad para reforzar la mano derecha,
en la primera dos lesbianas estiran su tanga
para devorarse las posaderas,
en la otra tiemblo porque escañan a una morena,
lo que no importa demasiado a los del sofá
de mi elección, el gabinete secreto de Pompeya
con dólares anglosajones, silicona por doquier,
vaginas rasuradas, espasmos, cachetes en el culo
y las posturas acrobáticas de la mala educación masculina.

Al final el afortunado, que quizá por eso es calvo como
el de la lotería, da su semilla a su harén, que como las madres
de los pájaros se lo abocan de pico en pico y yo, que he leído
demasiada Historia antigua pienso en los conjurados de Catilina.

En mis noches la conquista es un vino blanco de miradas,
picaresca, atrevimiento y un fluir que pese a lo salvaje del sexo
siempre mantiene el brío adolescente de la búsqueda del beso
aunque luego lo que importe sean las curvas, la saliva y volver al origen.

Click here to watch full video now



foto: Jean Martin du Bruit





Loopoesia es amor

lunes, 25 de octubre de 2010

Diez informaciones relativas a la misa loopoética del 7 de noviembre en el Macondo





1.- El papa ahoga la imaginación, nosotros queremos verla volar libre

2.- Si normalmente somos dos en esta ocasión seremos cinco: un sacerdote loopoético, dos bailarinas, una monja y un monaguillo

3.- El show se divide en ocho partes

4.- El evento nació como réplica de protesta a la visita de Ratzinger,pero en su intención abarca la idea del renacimiento loopoético

5.- Muchos ven en nuestros shows una liturgia festiva, así es, pero en ella nunca excluimos la seriedad que implica querer experimentar e ir más allá de lo que con tanto entusiasmo, y poca habilidad, venden los medios

6.- Tendremos un misal que dará paso a poemas que den más garbo al mensaje del Sacerdote Jean Martin du Bruit, Papa loopoético

7.- Varias coreografías levantarán a los fieles de sus sillas, las protagonistas serán Lola Farigola y Benedetta rengitzar.

8.- Una monja venida de las tierras altas de Escocia, Ludovica McCormack, os deleitará con dos números secretos.

9.- Cuando entre Jean Martin os bendecirá. Dispondremos de pétalos de rosa preparados para darle la bienvenida.

10.- El show, en principio, es único e irrepetible.


Loopoesia es amor


Misa loopoética

Domingo 7 de noviembre de 2010 a las 19:00 en punto

Puertas abiertas a las 18:30, sed puntuales!

Macondo Bar

c/Conca 21

L4 Guinardó, L5 Camp de l'Arpa

viernes, 15 de octubre de 2010

Bios loopoéticas: Lola Farigola Romaní




En la crónica de nuestro show en el Elèctric hablamos de cambios decisivos en Loopoesia. Tampoco pasa nada por decirlo: El Anónimo toledano recibió una notificación hindú y marchó a su Bengala natal para recoger el dinero y darse a la buena vida. Malas lenguas comentan que lo sabía desde hace tiempo, y por eso su motivación para con el grupo había decrecido en los últimos meses. Da igual. Ahora somos dos y las cosas van de maravilla. Agradecemos al Anónimo toledano este año y medio extraordinario, pero conviene mirar hacia el futuro, que no es muy oscuro, sino todo lo contrario.




Hacia tiempo que se lo merecía. Sin embargo los fotógrafos estaban perezosos y no sacaban imágenes acorde a su altura danzarina. Lola Farigola Romaní nació en Caspe el 7 de agosto de 1707. Tiene trescientos tres años, y si se conserva tan joven es porque siempre tomó los baños en Alaska y Dinarama, localidad termal oculta entre senderos de gominolas. Esas aguas le dieron superpoderes que reforzó yendo por el ancho mundo, donde conoció a dos seres fundamentales para su progresión: Giacomo Casanova y Leonardo da Pisa, más conocido como Fibonacci, quien se le apareció en sueños en Bruselas, y nuestra chica interpretó la progresión matemática como un reflejo de rostros, países y cortes visitadas en compañía del seductor y aventurero veneciano, por lo que decidió emplearse a fondo y crear una danza contemporánea irrepetible, que llevara su inimitable sello.





Algunos opinan que sus bailes son la forma que tiene de recordar su amor por Casanova, pero Jean Martin sabe que eso no es cierto, pues lo mismo, en relación con su difunto marido, se dijo de Bettina Diamond. Los bailes de Lola Farigola Romaní son alegría pura y pensamiento, incitan a la reflexión. Puede que el público no se mueva, pero mientras ella efectúa sus pasos el cerebro rebosa energía que es la de esta anciana manceba, capaz de transmitir su genio al respetable y triunfar en el intento.


ps: Lola Farigola debutó con Loopoesia el 27 de diciembre de 2009 en el Heliogabal, desde entonces su aportación ha sido siempre más fuerte, y así seguirá en el futuro, ameeeeeeeeeen:p


fotos: Juanma Vive



Loopoesia es amor

jueves, 14 de octubre de 2010

Crónica del show Loopoético en El Elèctric, 12 de octubre de 2010





Crónica loopoética del show del 12 de octubre en el Elèctric Bar

El 11 de agosto de 2009 era martes e invadimos el Elèctric en nuestra quinta actuación. Por eso volver, catorce meses después, era increíble. Han cambiado mucho las cosas y estamos cerrando 2010 para que los jugadores de Ajedrez regresan a la Plaza de Catalunya a descansar como tienen merecido. Otro tema ocupará su lugar durante 2011, pero de momento ellos, y bien que le gusta a la concurrencia, lo saben todo, pom pom pom pom.

Llegamos pronto al local, y para Jean Martin era muy curioso observar cómo el vídeo cambia la concepción del espacio. Recordaba un escenario pequeño y una zona amplia para el público. Más bien dimos con un hermoso cuadrado, perfecto para que el respetable se emocione y empape, con una platea así es imposible que el show funcione mal porque la excitación se palpa, se produce empatía y la adrenalina se dispara al estar todos muy juntitos, casi, pero eso será el siete de noviembre en el Macondo, como en una misa.





Preparamos el atrezzo. Sé que nos estamos enrollando mucho en los prolegómenos, que en nuestro caso no son lo mejor, pero era una noche muy especial. Todo tenía que salir a la perfección. Desde aquí agradecer a Laura, la técnica de sonido, toda su ayuda, fue indispensable e hizo que desde el primer instante sintiéramos que iba a ser increíble. El pony miraba fijamente al público. Nuestros íconos estaban esparcidos por la sala, quien entraba y quería arreglarse el pelo se topaba con Enriqueta en el espejo, mientras Pericles, George Harrison y Juan Pablo II, al que no quiere todo el mundo, tomaban posiciones en los laterales. Las piernas del negro de Banyoles y Paul McCartney marcaban territorio. La primera en el piano con una serie de gadgets, la segunda, cerca del escenario, a escasos metros de la mesa con la calavera mágica y los instrumentos que Jean Martin toca en el interludio.
Antes de nuestra actuación llegó el turno para Delaonion, e insistimos. Esas viejas maderas son milagrosas, los poetas estuvieron como siempre, fantásticos, pero la luz y el ambiente les dieron alas. Su recital fue divertido y memorable, los cinco Delaonion se alternaron con soltura y el tempo siempre fue in crescendo, dando buenos augurios para Lola Farigola y Jean Martin, inquietos aunque muy tranquilos, como si intuyeran que el desarrollo de la velada iba a ser el previsto.






El show loopoético
La oración fue fenomenal. Se notaba una cierta motivación y ganas de pasarlo bien. Pensando que el futuro se vive en presente. Breve silencio. On. Leve oscuridad. Aparece la espléndida Lola Garigola y logra lo imposible al bailar el mix inicial- un loop de piggies con fragmentos descompasados de otros temas- dándole forma, como si tuviera alguna lógica, que la tiene, pero debe interpretarse, y ella lo hizo como nadie. De repente, Morrison habló. And opening your door…efectivamente, se abrió la puerta loopoética y de ella salió Jean Martin, contento por escuchar los versos finales de 2009, enloquecido y paciente, con el micro, su arma de predilección. En declaraciones posteriores al show el enmascarado valoró el arranque porque se desgastó menos físicamente, rebajando decibelios de Carmen e Isabel para que la voz lírica graba pudiese empapar más el local, y los espectadores comprendieran mejor la suite que enlaza con los movimientos del tipo del traje psicodélico y las danzas de nuestra querida Lola, que prorrumpía palabras desde detrás del telón, y oigan, no vean cómo se lo curró para atravesarlo enterito y seducir con su reingreso al inicio del interludio desde la escalera de caracol. Jean economizó para enriquecerse, medio volando, intimando poco con el Pony, saltando lo justo y sincronizando su reloj corporal con la medida de los poemas. Así llegaba fresco al momento de la improvisación y tomaba aire para el envite. La primera parte te hizo corta, teniendo como anécdota destacada la sorpresa de la calavera. La muy pobre perdió el cerebro el otro día. ¿Cómo suplirlo? Con gominolas que saltaron eufóricas para deleite, como dicen los versos, púbico del intelectual. Se veneró la pierna de Paul, hubo interacción con la gente y la paranoia, este chico siempre tiene una movida a punto, de Jean Martin tocando el piano con los pies, efeméride de la que quizá no tengamos nunca foto, porque todos se quedaron estupefactos con sus calcetines. Madredelamorhermoso. En esta ocasión el llanto hermanado con Chopin y sus funéreos compases fue audible y moderado. Semejantes a los modernos. Reaparece Farigola, inmensa en el interludio y cautivando cómo sólo ella sabe, y se produce un ritual de rechazo, amor, vuelta al ruedo y…¡ataque de epilepsia! Fue intenso, el suelo botó y el escondite oral acogió a Jean, magullado, aturdido por las convulsiones, pero con un estado de ánimo muy alto, tanto como para opinar que el inglés está sobrevalorado, ulular, mentar a Carmina y filosofar en una espiral que se encadena desde el cero al infinito. El tiempo pasaba deprisa. Sonó un gong, Lola se fue a los puertos, despidiéndose por penúltima vez antes de la decapitación, recibió sus más que merecidísimos aplausos y el enmascarado consiguió el alboroto, lo que solamente acaece cuando se han juntado una serie de factores inexplicables. Sí amigos, el público no fue soso y rezó la oración hindú, se carcajeó con la trompeta de barbie girl, alzó los brazos, y las cuerdas vocales, con el trecho de Ras Putin y finalmente sonrió, con alguna que otra risa taumatúrgica, con el solo con la guitarra infantil al ritmo de Seven Nation Army. Prometemos no romperla nunca más, pero claro, que un loco se suba al escenario colocado de MDMA sólo pasa una vez en la vida.





La última parte es más complicada de interpretar de lo que parece. Su resultado depende de la euforia y una buena dosis de cálculo. Se empieza con los modernos y posteriormente la sardana- setze jutges d’un jutjat- se erige en término medio. Jean le va cogiendo el tranquillo, casi se le ve suelto con la Santa Espina, tanto que para, improvisa y la retoma como si llevara espardeñas. De la ceba, claro. Hay varios clímax. El poema crítico con la situación actual es subidón y pausa, tentempié para apaciguar reflexionando antes de la catarsis. Música infernal. Ascenso descenso. Hola Farigola, bienvenida again! Jean agarra el tridente, coge la muñeca, se arquea, cae, se levanta, invoca a Carmen y asesta muerte a la pérfida muñeca fascista. El piano de A day in the life alarga la nota, respiramos y él, con ella creando geometrías en el aire, alza los brazos para mostrar su conquista. El último poema es una celebración, retorno al hogar, orgasmos de toma y dacha, que bien comemos con Isabel, sentir tu humedad que es mi calor y atender a Jean en plan Derviche dejándose guiar por el órgano místico y el toque final de batería que permite la reverencia. Fue una noche mágica. Gracias. Loopoesia es amor.




Fotos: Raquel Delgado


A lo largo de los próximos días subiremos vídeos, fotos y otras cosas, al tiempo que informamos del próximo evento, la misa loopoética del 7 de noviembre en el Macondo





Loopoesia es amor