jueves, 11 de febrero de 2010

Pensamientos loopoéticos del día



1.- Ser ornitólogo no te exime del diezmo

2.- Recias recíprocas reciclaban abanicos costales

3.- Que un taxista sea camello desmiente las leyes de la física

4.- Se mareaba fregando platos

5.- Menú del dia: Arancel con arándanos, Chistera de carne con tiritas, gusanos canasteros con seda ninfómana

6.- El escalofrio de la langosta

7.- Bailaba sarcasmos en subjuntivo

8.- siempre saludan al oso panda, son unos desagradecidos

9.- Mándame esas sábanas por correo

10.- Eleanor Rigby es el modelo señoril


Loopoesia es amor

miércoles, 10 de febrero de 2010

Los jugadores de Ajedrez de Plaza Catalunya, poemario loopoético de 2010


Los jugadores de ajedrez de Plaza Catalunya por Jordi Corominas i Julián

Proemio

Abandono tu aparato reproductor
por punitiva puntualidad británica,
laceración interior que hiere mi piel
y abisma pies a reuniones de
compromiso misógino con fans del gineceo,
blanco y negro de Armani, plumas de
doscientos euros adictas al lupanar
cuando yo
sólo quiero sentir
tu humedad, que es mi calor.

¡Ya llego al círculo del veintinueve!
defecan ratas voladoras, las niñas les dan medicina,
(desafían el genocidio)
los camellos tienen hierbas en bolsas chivatas
sin alzar las palabras despapeladas
entre
inmaculadas
piernas extranjeras que accionan luces
producto de la miniatura fotográfica de
exportación nipona, los
ángeles mean minucias ignorantes de
Historia y viajo de espaldas al comercio
de mi nacionalidad queriendo
abrazar ese partido futbolero de madrugada ¡Gol!
antes del cataclismo global
de cínico civismo válido para la sigla
del payaso burlón del cetro condal 1994
Ellos lo saben todo

Los jugadores de ajedrez de Plaza Catalunya


demoran en cuadrículas protectoras
de la estatua desnuda,
mueven fichas en su anonimato
ignoran el mármol
(acuoso)
y
hoy desplazaron la estrategia hacia
escaleras económicas
adyacentes al vil metal francés,
quieren seco cobijo y no tienen bandera,
su rostro desdeñado es vuestra piedra
biliar de ombliguismo posmoderno,
refugio sapiente activa solitarias
danzas urbanas que penáis
como babilónicos insectos henchidos
de egocéntrica sota, caballo y rey
en un tablero simultáneo
pateado por tanta cáscara,
certero desconocimiento
de peones travestidos
abocados a bocados
de sibaríticas mentiras
que maldeciréis en la vejez
cuando no tengáis citas en
el foro público
Ellos lo saben todo

Quien espera

Deleite púbico con el intelectual
(dame tu teléfono y quedamos mañana)
Pactos laborales con kebab
(conozco un sitio magnífico y hablamos de lo nuestro)
Deseos hallados en aseos noctívagos
(el espejo realza tu belleza)
Amigos de amigos en una mesa
( sé que te gustará, es tu tipo)
Juergas de jolgorio juvenil
(beberemos litronas en el banco)
Lolitas dadivosas satíricas
( no me importa su edad, ¡está muy buena!)
Miradas clandestinas en vagones
( Quien saluda gana trenes)
Notificaciones sentimentales
(rutinarias rutinas ancestrales)
Encuentros enconados
( Es menester partirle la cara)
Clanes famélicos
(repetición, viernes de pastafiore)
Rollos epidérmicos esporádicos
(pisos prestados)
Grupúsculos grotescos
(freakies alienados)
Peleas de pareja
(histriónica histeria)
gemidos congelados,
músicas a otra parte,
Cerveza beer uan ero
y humanidad concentrada
en plazas de tenues farolas
fingidas a la espera
de un destino en segundos
que no dilucidarán sino
un nuevo despertar al alba
y un continuar del mañana
atendiendo
pandémicas pandoras
con nombres y apellidos
empachados empíricamente,
bulimia de séptimo arte
que hace vislumbrar Alice in Wonderland
en mares de normalidad donde os ahogáis
por perder el reloj como el conejo,
ellos lo saben todo

Partenaires

Quijotes del veintiuno
uniros en la fatídica farsa,
falaz felicidad, gafas tridimensionales,
quemad fósforos victorianos, sueros de la verdad
apadrinados en ensoñaciones desmentidas
por cotidianos cerebros al abordaje
del rendez vous.

Du Bruit dará milongas y te hará res,
Adolfo basura empleada entre corderos,
Germán gérmenes gozosos,
Adela presunción en almohadas de Procustio
los hunos chupitos de avellana,
el otro relamer tu juventud en sus canas
Javier ideal, bufanda y cuello alto,
Marta romper lazos ,
las bestias bates de béisbol
y el spaghetti dirimir
glóbulos armónicos en vínculos
familiares con gran hermano, marujeo
y cubertería en una mesa apolillada
como episcopal reflejo sináptico,
caspa negada que aceptamos adorando
la horca de la tradición, incapacidad
inventiva, diaria diarrea, equiparable
a esa habitación de hotel
Ellos lo saben todo

El hotel resumen

Donde la tenue camisa
reposa en el sofá,
muda a los ojos cerrados del inquilino
estirado con su brazo colgando, ciego
cristalino ante cuatro muros repletos,
pasado
ágrafo que imprime recuerdos
en éter cargado de coitos, discusiones,
promesas, desquicios, intríngulis, inmundicia,
maletas de terror, célebres cepillos, caducos
atuendos, manchas sanguíneas, almas
esquivas, facturas denegadas, toallas
robadas, abrazos estériles, caídos do
not disturb, ramos
quebrados, sogas parapetadas, décadas
transcurridas repitiendo la misma
cantinela limpiando residuos occidentales
atraídos por ofertas oraculares que
quiebran horizontes tras el aliento
de principio y fin en billetes embelesados,
orden establecido que el desconcierto
venenoso fragmenta al irrumpir
uniformes horteras, cofias cinco estrellas,
mercurios hoteleras de tres números
depositarios y pasaporte a neveras
donde el frío es descomposición,
autopsia y ataúd,
Ellos lo saben todo

Cementerio

sarnosos gusanos aritméticos que
camilleros licántropos sortean
para pirómanos del horno crematorio
municipal, fumadores odiadores
de ceniza porque conservan
el romanticismo lapidario
y la inscripción gravada en piedra
como valor artesanal contrario
al mainstream, pirados héroes
ornados incomprendidos
por detestar guardar difuntos
en armarios roperos, su afición
es el vampírico silencio idealizado
de la paz del cementerio en nocturnidades
noctámbulas, viento dibujado, inexistentes
sonatas barrocas, camposantos góticos
imaginarios fenecidos en la estructura
de supermercado donde yacen
difuntos semejantes a los modernos,
ellos lo saben todo

Los modernos

perennes peleles, presentes adalides
ya pretéritos pese privadas proclamas
en el círculo vicioso de estar a
la última cultural, efímera miseria
advertida por Warhol que alargáis
regodeándoos en pútridos proyectiles
de fechas finitas, yogures encuadernados
postulan tendencia, abarcan apariencia,
aguinaldo de plástico oculista, cool
cansino en el desierto orondo de
andrajosos onanismos, soy muy
colega de, devendra decadencia, trapitos
raídos que el supuesto esplendor cancela
si el escáner aplica el espejo negado
por vuestra petulancia de jerifaltes treintañeros,
palmaditas en la espalda, cenas nouvelle cuisine
y
verifica fétidas fruiciones olvidadas cuando
guste el reloj y la pretensión retorne el
boomerang al inferior complejo secuestrado
vendiendo basura, procaz pormenor tóxico,
Mefistófeles es ficción y las patas de gallo
auténtica cirugía, aprovechad pagos
paternos, resistid atrincherados
en bares de diseño, ejércitos cualitativos
Ellos lo saben todo

El bar vacío

asaltan asquerosos jukebox protegidos
en la reja que el barítono de la varita
(vince discretamente l’alloro enciclopédico)
clausura, calamitosas claudicaciones, nimios
focos farandulean fregonas, higiene, ruido
extractor acaparador del despiste clientelar,
ese paquete rubio, condones enfundados, bolsos decorativos
penden trastabillando taburetes fronterizos, minúsculos
porros parcelan el terreno ardiendo detalles
colectivos e individuales que
Baco y Dionisio reparten a ritmo de residuo
inodoro una vez la peste sana ambientes
y
cuatro ratones conchabados delimitan pedreas
humanas, sordos dientes daltónicos
escurridizos e inmunizados
a la melódica voz catalana machacando
clásicos anglosajones del arrinconado walkman
rosa refugiado en el ángulo psicodélico
del Benidorm, dormido hasta soles invernales,
acicates de chachas remotamente remuneradas
barriendo bazofia con orgullo permanente,
Ellos lo saben todo

Humildad y victoria


testas igualitarias ensoufleadas en
la peluquería vecinal con retratos hichtcockianos,
palíndromos panaderos de hogazas terapéuticas
trenzadas en el quiosco, ofrezco taladradoras,
distribuyo cuentos chinos útiles al remiendo,
Remedios reza en el templo mientras María
maqueta macetas con floristas afectuosas a
pacientes farmacéuticas embutidas en
batas blancas, paredes cuelgan jamones,
pastelerías de ocasión con cosméticos franceses,
besos en la parada, electrodomésticos
y cachirulos, ciervos azules, globos de
colores, saludos efervescentes, ferviente
frenesí del asfalto fanático del
toda la vida por amor a una
pureza perdida salvo en reductos
ocasionales donde aun las barricadas
piensan barrio, copan esencias, destilan
proverbios y bendicen a fruteros
capaces de reconocer facciones
contrarias al gran fraude multinacional
asesino del mercado por refundaciones
favorables al mermado Mercado
de pocos roban a muchos.
Ellos lo saben todo

Los poderosos y su rutina

Yo soy de un país donde nunca nadie dimite,
un país donde regalan trajes y trajinan impuestos
señores con bigotes, gemelos de patriarcas
parapetados en palacios musicales, el significado
de la palabra millón sirve tanto para presidir
balompédicas asociaciones, como para emitir
interesados estruendos periodísticos, humildes
incendios, prostituciones fotografiadas, drogas
denunciadas, preciso porvenir del derrumbe popular
en chuleos que adecentaron minas mediante torturas
por socialista relamer burgués que repetirán una
y otra vez hasta que nuestro conformismo impida
que su crisis sea sólo económica.

Yo vivo en un país donde las playas son hormigones
antiestéticos y las gaviotas culpabilizan lo étnico
porque tráfico de esclavos no casa éticamente con
sus mentirosas máscaras barbudas, multicultural
es un adjetivo comercial adecuado a siglas corruptas
por electorales hábitos franquistas propagadores
turísticos que pisotean al ciudadano, cucaracha
que sólo puede respirar mientras esos canallas
edifican pesebres porno en su navidad elefantiásica,
tísicos titiriteros, firmes candidatos a ser
ahogados con sus corbatas.
Ellos lo saben todo

Los jugadores de Ajedrez de Plaza Catalunya (Reprise)


Los jugadores de ajedrez de Plaza Cataluña
demoran en cuadrículas protectoras
de la estatua desnuda,
mueven fichas en su anonimato
ignoran el mármol
(acuoso)
y
hoy aprovecharon regios astros, recuperaron
posiciones, agitaron un cubilete, devinieron
fichas metafóricas del gran mapa sinfónico
urbano que quise brindaros en estos versos
recopilados en mi pasillo de pesadilla a
espuertas del mediocre cónclave machista
al que asistí por obligaciones del guión
rutinario que el alfil desafió en el sopor equino
de la torre marítima enrocada por peonzas
en paro devorando bocadillos, albal protección
plateada, metamorfoseada en infantil bola
batalladora que no mancha y frustrada recoge
eterno dolor interclasista, patético
hedor hedonista fulminado
cuando la llave proyecta, la
mano cierra la puerta
y las yemas arrojan tu vestido al suelo, roja

Who knows...

delicadeza aterciopelada, ribetes de seda
sedante, atractiva e imbécil capa
bíblica alejada por una patada
que me permite besar tus párpados
esculpir tus curvas, palpar delicias,
llenar mi lengua en saliva, acercarme,
fundirme en tu seno y sentir
tu humedad, que es mi calor.



Loopoesia es amor

martes, 9 de febrero de 2010

Pensamientos loopoéticos del día





1.- Para ser poeta vas peinado como un falangista

2.- Las mesas de arquitectura me harian cristiano antiguo

3.- Los madrileños con llave gustan de nieve

4.- La oscuridad de los jacintos propició nuestra luz

5.- Menu del dia: Lluvia con puercoespin de Cáceres, Mojama magnética castiza, Relojes de arena con salsa de arándanos

6.- El taxista aceptó mi simulación merengue

7.- En la casa de Franco las estatuas parecen caducas

8.- Atisbar barbas asaltar ramos

9.- Nuestra musicalidad susurra contagios

10.- Gracias, Madrid, de verdad.


Loopoesia es amor

miércoles, 3 de febrero de 2010

Entrevista Loopoética en Radio Carcoma



Estamos preparando con esmero nuestro debut en Madrid. Esta semana es especial, cargada de batracios, espirales y rinocerontes. La inauguramos el pasado lunes con la entrevista que Carolina León y Elena Cabrera realizaron a Jordi.





Jordi Corominas i Julián es un tipo demasiado prolífico para ser resumido en una hora, pero hemos contado con él, en este programa 21, en su faceta de Isabel la Católica, ejecutor de muñecas de plástico en el escenario y loopoeta.

Lleva ya (casi) un año en marcha el proyecto Loopoesía y se ha dejado ver sobre todo en Barcelona, y otras localidades catalanas. Por primera vez aterriza en Madrid, con dos fechas-espectáculo:

Viernes 5 de febrero, 21:30 h. estarán en La Casa de los Jacintos (C/ Arganzuela 11 – La Latina).
Sábado 6 de febrero, 21 h. llegan al Badulake (Salitre 30 – Lavapiés). En ambos casos, con la compañía de The Lady Sounds.

El proyecto Loopoesía nació de la unión de las poesías de Jordi Corominas con las producciones musicales de Neil Higgins. Sobre todo lo que sucede en sus shows, los poemarios que se han podido ver durante 2009, el nuevo espectáculo con nuevo texto (Los jugadores de ajedrez de Plaza Cataluña), los elementos escénicos, las proyecciones, las referencias a la cultura popular repartidas por toda la performance, la poesía escénica, la actividad catalana de los perfopoetas… hemos estado hablando en este programa.

A Jordi le hemos puesto una de las bases musicales que utiliza en escena, con la que su alter ego Jean Martin du Bruit recita escondido detrás de unos telones. Aquí, escondido por la distancia entre su casa de Barcelona y el estudio de Radio Carcoma, nos ha regalado una primicia. Un poema dedicado al programa y una improvisación loopoética de ¡casi cuatro minutos!

La pieza semanal que nos prepara Alberto Monreal ha estado dedicada al Apocalipsis Z de Manel Loureiro.


Escucha la entrevista

martes, 2 de febrero de 2010

Pensamientos loopoéticos del dia




1.- Los jugadores de ajedrez me saludaron antes de Madrid

2.- Leo en sus labios obreros la continuación del esclavismo occidental

3.- La velocidad lírica se alcanza con los ojos

4.- Carcamales carcomidos cargaban cartulinas en nimios limoneros

5.- Menu del dia: Regaliz con flores de Beethoven, pollo flambeado con bobinas vírgenes, sorbete de reno a las finas tuertas

6.- Sentir que lo invisible se mueve en tu interior

7.- agasajaban gazapos postrados docilmente

8.- Quizá ahora pueda colapsar los semáforos

9.- Sin tocarte creo saber palpar tu esencia

10.- Los crímenes son una anécdota

Loopoesia es amor

jueves, 28 de enero de 2010

Loopoesia goes to Madrid en Revista de Letras



Loopoesia 2010: Bitácora para navegantes, por Jean Martin du Bruit
Por Jean Martin du Bruit | Destacados | 25.01.10



Dice la leyenda que un jueves por la noche Neill Higgins y Jordi Corominas i Julián hablaron largo y tendido en el bar Fantástico. El inglés pinchaba y el catalán bebía. Hablaron de sus ideas y decidieron poner en marcha Loopoesia, así, de la nada. El único material disponible era un poemario a musicalizar. Otro jueves repitieron charla y perfilaron elementos. Máscaras, gominolas para el público, íconos desafiantes y dos gritos emblemáticos: Carmen, la poesía, y yo soy Isabel la Católica, lema símbolo de un proyecto experimental que a base de tesón y voluntad innovadora ha llegado mucho más allá de lo previsto en un principio. Lejos queda el debut del 14 de marzo de 2009. Loopoesia abandona Barcelona y viaja a Madrid para presentar su espectáculo de 2010 en La casa de los jacintos y el Badulake. El grupo ha consolidado su propuesta y llegará a la capital acompañado de The Lady Sounds, conjunto excepcional que enlaza con la mentalidad pop de Jean Martin du Bruit y el Anónimo toledano, quienes fieles a su espíritu decidieron enterrar la sardina del debut y mostrar al público una actualización que incluye un nuevo poemario con sorprendentes músicas y una puesta en escena radicalmente distinta a la que os teníamos acostumbrados. El decálogo que sigue a esta introducción pretende ser una bitácora que motive y permita entender los ríos que mueven nuestra recién estrenada nave.

Los jugadores de Ajedrez de Plaza Catalunya de Jordi Corominas i Julián

Es el nuevo poemario loopoético, construcción lírica que se caracteriza por su estructura de suite, 12 poemas se convierten en uno mediante sus conexiones temáticas y formales, que permite su musicalización. En 2009 usamos dos composiciones parecidas pero que juntamos por las circunstancias. La nueva pieza, que podréis leer desde el 5 de febrero en http://letratlantica.blogspot.com, es una sinfonía urbana dirigida por los hombres que cada día se reúnen para jugar con peones y damas al lado de la estatua divina de la barcelonesa Plaza de Cataluña. Ellos lo saben todo y acompañan al lector-espectador en el recorrido por las facetas más importantes de una ciudad que podría ser cualquiera. Un hombre abandona su casa y su amor, pisa el centro y deja que los versos se nutran de personas atendiendo a su cita, gente ingenua entre la ilusión y la cruda realidad; sus acompañantes avanzan, aunque uno de ellos se ha suicidado en una habitación de hotel encaprichada en contarnos todo lo que ha sucedido en su interior. El muerte debe demorar en el cementerio, visto desde una perspectiva humorística por sus trabajadores, fumadores empedernidos que odian las urnas llenas de ceniza y la triste fila del camposanto, parecida a las estanterías de un centro comercial. Las similitudes entre disparidades crónicas existen. La composición salta a los modernos y se para en un bar de diseño vacío, oda a todos los silencios que ignoramos entre cuatro paredes que desaparecen cuando las señoras que limpian abren los locales y danzan con su fregona. El homenaje a la esencia del barrio se asusta cuando irrumpen los políticos, último vals antes de la despedida, donde el protagonista vuelve a tu humedad, que es mi calor.



La unidad absoluta de Los jugadores de ajedrez de Plaza Cataluña, sobre todo si lo comparamos con la fusión de Las nocheviejas del Patriarca y La balada del delineante, hará que la música abrace otros extremos. Si en 2009 fuimos pop, en 2010 jugaremos con muchos estilos y elementos que marquen claramente los espacios que exhibe el poema, más largo en el verso y más complejo, tanto en estructura como en profusión de imágenes.

Viejos hábitos, trucos de viejo: La performance y sus recovecos

Muchos recuerdan nuestras antiguas barbaridades. Fornicar con un pony, bajarnos los pantalones, soltar dadaísmos extáticos. Nos encanta la locura, pero ante todo queremos que se entienda nuestro proyecto como una prueba hiperrealista de extrema racionalidad, y lo mismo queremos transmitir desde el escenario con los múltiples acompañantes que circulan por el show. A finales de 2009 incorporamos novedades para ver la reacción que causaban entre el respetable. Jean Martin du Bruit y el Anónimo toledano tienen su papel muy definido. El licenciado en Cambridge recita poesía automática y se mueve en función de la música, los versos grabados y sus emociones. Viste estrafalario, recita poseído, asusta con su máscara blanca, tiene ataques epilépticos y ahora hasta se permite irse un rato durante el interludio para emerger oralmente desde un punto inconcreto y reaparecer con más energía antes de decapitar a su enemiga, la muñeca fascista. Por su parte, el Anónimo toledano, tigre bengalí nostálgico y guasón, mezcla con fantasía y profesionalidad la melodía y entona identidades oscilantes, aunque por lo que sabemos confiesa ser George Harrison. Su doble letalidad se ve acompañada en 2010 por la bailarina Lola Farigola Romaní, perfecta en su labor fruto de la espontaneidad y una gran técnica. Por desgracia aun somos pobres, y la perla de la danza no nos acompaña a Madrid. Brindaremos los shows a su ausente presencia.

Una cosa son los protagonistas, héroes fugaces que dependen en gran medida del batiburrillo conceptual instalado allá donde actúan. ¿Lo conocen? ¿No?¡Será posible! Temblamos por las risas de los controladores aéreos. Piernas de maniquí, tridentes diabólicos, una muñeca del chino, animales loopoéticos. ¿Quieren más? Hay seis íconos, tres debutantes en nuestras lides. Audrey Hepburn, colgada de la espalda de Jean Martin, es un grito contra la anorexia estereotipada, ridícula delgadez impuesta por los cánones del consumismo, lo cual no deja ser paradójico; Paul McCartney y George Harrison son las presencias positivas, el bajista por interesarse mucho en el concepto de suite musical y el quiet Beatle por sus creencias religiosas que nos confieren paz de espíritu. Esta trilogía permanece y convivirá durante estos meses con Enriqueta Martí, una asesina eterna, el negro de Banyoles, el primer inmigrante de España, y Pericles de los palotes, ídolo de masas instalado, como estadista que fue, junto al micro para infundirnos sus convicciones.





Los cambios sirven para crecer: Proyecciones, interludio y una mesa de té

El 27 de diciembre de 2009 actué solo en el Heliogabal. El reto era potente y mi compañero toledano tenía que atender unos asuntos en Inglaterra, por lo que opté por adelantar algunas novedades, entre ellas las proyecciones. Surgieron después de un show. Fuimos a una fiesta de cumpleaños y descubrimos que su ambiente fantasmagórico podía hundirnos. Resistimos y, de repente, unas imágenes de la homenajeada iluminaron nuestras mentes. Hay fotografías que sólo importan a quien sale en ellas, teniendo nula trascendencia para el resto del género humano. Desde esa premisa hicimos un montaje de 185 instantáneas que sigue el ritmo de la música y la poesía. Las proyecciones son el principal motivo de otra decisión importante: abandonar la libreta automática y recitar espontáneamente a pelo. Limitamos movimientos y los engrandecemos dándoles más significado escénico, algo que también consigue el nuevo interludio, composición musical con una pista base al revés que confiere dramatismo a la supuesta pausa entre los cementerios y los modernos. Nos llamamos Loopoesia porque usamos loops de canciones, pero siempre quisimos crear un sonido que nos perteneciera. Lo consigue el interludio donde el vacío preformativa será sólo teórico, pues dos hombres victorianos beberán té en una amartelada mesa, pequeño guiño al sombrerero loco de Alice in Wonderland, uno de nuestros libros de cabecera.

Los retos y el futuro

El cambio es para mejorar, una evolución de progreso. Nuestra intención es que así siga siendo. Trasladarnos a Madrid durante un fin de semana es como dar un salto enorme. Seiscientos kilómetros de distancia y un sueño. Juntamos poesía, música, imagen, simbolismo y performance. Algún espectador piensa demasiado. Queremos veros disfrutar. Ya habrá tiempo para el análisis. Aterrizamos en una ciudad que nos tiene enamorados de antemano y queremos que nuestro amor se amplíe durante estas mágicas jornadas. Loopoesia es amor.






Loopoesia en Madrid

.Viernes 5 de febrero

21 horas 30 minutos

La Casa de los Jacintos presenta The Lady Sounds+Loopoesia

C/ Arganzuela 11 (La Latina)

. Sábado 6 de febrero

21 horas

Badulake presenta The lady Sounds+Loopoesia

Salitre 30 (Lavapiés)

lunes, 25 de enero de 2010

Crónica del show Loopoético del 23 de enero



El primer show del año: Loopoesia en La Cova de les Cultures, 23 de enero de 2010

Nunca antes salí tan convencido a un escenario, tan seguro de poder explotar novedades. Al mismo tiempo desconfiaba de los incidentes y el movimiento. Tomé la decisión el viernes por la noche y era complicado: saldría al ruedo sin mi libreta automática donde escribo la poesía que sale en ese momento. Lo hice porque la inclusión de las proyecciones genera otra dimensión visual del espectáculo, exigiendo mucho al público, atento simultáneamente a mis movimientos, las imágenes, las suites poéticas musicalizadas y lo imprevisible que siempre surge. Ahorrándome la libreta y usando la voz para recitar de golpe se gana en efecto escénico y se complica mi existencia, porque el tiempo que antes invertía en escribir con el bolígrafo ahora lo invierto en transmitir sensaciones con mi cuerpo, y como es comprensible ello requiere esfuerzo y práctica.

Entonamos la oración loopoética, me divertí metiéndole variaciones y el Anónimo dio el pistoletazo de salida. Me aparté y cuando sonó Michael Jackson aceleré hacia mi puesto. Grité Carmen después de Pedro, porque en el plus pasaban un documental de Penélope Cruz. Al terminar el show constaté, me di cuenta en el interludio, que en esta ocasión menté poco a Carmen y a Isabel, y ello puede ser porque en 2010 tendrán mucha menos importancia. El proyecto ha madurado y necesita nuevas musas como ya mostramos el sábado entre Enriqueta Martí, el negre de Banyoles y Pericles. Por otra parte supongo que estaba muy concentrado en soltar palabros desde la máscara y eso hizo que me olvidara de mis queridos fetiches loopoéticos. Todo pasó volando. El micro se movía, jugaba con él, el auditorio reía y resulta que era por la mezcla entre proyecciones, vocablos, situaciones y combinaciones músico-poéticas. Sonó el Station break, el momento decisivo de la irrupción bailona. Presenté a Lola Farigola, sonaron rabiosos aplausos, respiramos y accionamos el ritual, largamente ensayado el viernes. Mi rechazo se corrige con la seducción. Ejecutamos un paso, la cogí, dimos una vuelta y entonces me dio un ataque epiléptico del que salí muy satisfecho. Adopté postura fetal y me sacaron de la tarima, yendo directamente detrás de la cortina, donde previamente habíamos instalado un micro. Me quité la máscara, da un calor que no veas, e inicié la lectura de un dinner en enfer, una pesadilla surrealista que alterné con otros versos de nuevo cuño. Me alegraba mientras recitaba porque el sonido iba a la perfección y era consciente del efecto creado por la ultratumba lírica. Lola enamoraba y su esfuerzo con música, imágenes y palabras surgidas de una aparente nada cumplió su cometido. Mean Mister Mustard y su irritad bajo propiciaron mi retorno. Agarré el micro, canté la canción y al llegar Polythene Pam me agaché para que Lola pasara su pierna por encima de la cabeza. Bingo. Me sentía seguro. Cuando todo avanza pierdo el miedo. Bach electrizó. Cogí la cruz cristiana de la Vaca Jacinta, recé y preparé mis energias para las nocheviejas. Locura, carreras, espontaneidad auténtica. Me preocupaba la decapitación de la muñeca fascista y hallé un recurso para darle un toque diferente. Una mesa permitía que me parapetara en la pantalla de las proyecciones. Mi larga sombra con el tridente y la testa de plástico dieron el penúltimo punto justo. Recité los últimos acordes de las nocheviejas, civilización y frío industrial, hice una genuflexión y sentí, helado de emoción, una de las más largas ovaciones que nos han brindado. El espectáculo terminó con el respetable coreando el nombre de Pericles. Sí, Loopoesia es amor.


Madrid, llegamos en diez días y queremos arrasar. Estas semanas previas dedicaremos especial atención a nuestro aterrizaje con un especial que incluirá entrevistas radiofónicas, artículos periodísticos y exclusivas presentaciones en Blogs y revistas literarias.